sábado, 4 de marzo de 2017

Cuento: Úrsula, la seductora.




Por: Rafael Pérez Campanelli, 2013.

La belleza es subjetiva, es un imaginario social, es el juicio de quien mira, es el gusto de quien aprecia, sin embargo la verdadera belleza no está en rasgos finos y siluetas perfectas, se encuentra dentro de ti esperando diariamente la oportunidad para expresarse mediante tus acciones y pensamientos, por esa razón existen personas tan feas que apenas cuentan con una buena apariencia.
La historia que deseo contar toma lugar en Amboria en los tiempos donde las langostas invadieron gran parte del pueblo, por culpa uno de los hechizos de una bruja respetada en la zona luciferina, en consecuencia de la perdida de una bruja “hermana”, a partir de eso se desencadenaron una serie de sucesos que vendré a narrarles a continuación.
No te miento lector si al posar tu mirada sagaz por este relato te percatas de todos los secretos y pensamientos que guarda esta mujer, sin más preámbulos te invito a que conozcas la historia de Úrsula Mercado.

I. Deseo concebido.


Todo se había acabado.
“La vida sigue”, eso dicen. Quizás no le convenía este pensamiento a Úrsula, quien se encontraba allí, esperando el instante en el cual su vista se apagará y su cuerpo dejará escapar su alma aprisionada, sentada con un vestido brillante de color cenizo en un sillón rojo tallado finamente de madera y sosteniendo en su mano una copa de vino con una adición nociva, sus ojos miraban fijamente el reloj de péndulo que daba exactamente las doce en punto, esta podría ser su última noche.
De sus ojos cayó una lágrima negra que paseó por su mejilla, que encontró su final en el suelo. Una centella iluminó la habitación que reveló la silueta de una mujer en aquel oscuro lugar, esa mujer le poso su mano el hombro y le dijo:
-Ya acabo el tiempo, quiero escuchar tu última voluntad.
Ella con una voz esforzada le contestó:
-Quiero recordar, quiero recordarlo todo, solo dame más tiempo.
Úrsula se sumergió en un viaje en torno a su pasado, dando lugar a la narración de sus experiencias.
Recordó que no tuvo la oportunidad de nacer con un rostro deseado, lo cual le dio muchos complejos a lo largo de su infancia y adolescencia, nunca le gustó su apariencia y de niña su abuela le contaba historias de hadas madrinas que cumplían los deseos de sus ahijadas, pero en su juventud, abandonada a la fantasía y consiente de su realidad, se enfrentaba constantemente al espejo a quien consideraba un enemigo porque tristemente no logró despedirse de aquel complejo, sin embargo ella conoció por parte de sus pocos amigos a Miguel, quien se enamoró de sus defectos y la timidez lo sometió a ser un amigo incondicional pero lamentablemente fue opacado por aquel galán que se llevó su corazón, Domingo Argote. Aunque el prácticamente no le daba la merecida importancia a Úrsula, ella hacia lo posible para llamar su atención, sin embargo sus intentos eran fallidos por su menospreciada apariencia, sus constantes visitas al espejo le hacían crecer el sueño de ser una mujer diferente, que sea capaz de enamorar a Domingo como ella estaba de él.
La plaga de langostas invadió a la municipalidad de Amboria,  tomando las áreas rurales y consumiendo grandes cosechas, fue una época muy difícil, pues los alimentos se encontraban escasos, además en ese tiempo la sabiduría era equivalente a la edad, los pobladores consideraban a los ancianos como sabios por su abundancia de experiencias, a veces encontraban las soluciones y acostumbraban a reunirse en lugares públicos que también frecuentaba Úrsula, Un día mientras ella paseaba por la plaza principal pasó cerca de un grupo de ancianos que hablaban en tono bajo y apenas entendible para ella, quien solo escucho lo siguiente: “Dicen que esa plaga fue obra de Petrona”, “Ella es capaz de cualquier cosa, convirtió al nieto de los Salinas en un animal con una exorbitante cabeza”, “De ella se sospecha que tiene grandes poderes”.
En ese momento ella se detuvo y se sentó en una banca aledaña al grupo, hasta que todos se fueron excepto uno que paso cerca de ella y mientras pasaba ella lo llamó, le pregunto por “Petrona” pero el solo le aclaro lo siguiente:
-Mira jovencita, la mujer de quien me preguntas es muy peligrosa, por culpa de ella se han venido muchas desgracias al municipio, es una bruja por lo cual debes de estar precavida.
El hombre se sentó al lado de ella y miro a los lados, después le dijo en tono bajo:
- ¿A quiénes más le has preguntado por ella?
-Solamente a usted. –respondió-
- ¿Qué deseas saber de ella?-preguntó-
- Quiero saber dónde encontrarla.-dijo ella-
- Bien, pero ten cuidado, ella se encuentra en la zona luciferina, es muy peligroso ir por ese lugar a esta hora, si vas allá no deberías ir sola, uno de mis sobrinos viene a buscarme, el conoce ese lugar más que yo.-dijo él-
-Claro pero antes, ¿dónde queda ese lugar?-pregunto ella-
-No te preocupes, el vendrá luego.-dijo ella-
Pasaron unos veinte minutos, hasta que vino el sobrino del anciano, el señor  hablo con su tío quien le pidió el favor de llevarla a aquel lugar y protegerla como su hija.
Él se presentó: “Mucho gusto, me llamo Antonio”, de la misma forma también lo hizo ella. Después el busco su vehículo y fueron hasta aquel lugar.
Era un lugar casi solitario, las únicas personas que se encontraban tenían un aspecto extraño, se denotaban extraños símbolos y el trio del seis era frecuente en los muros del lugar, Antonio detuvo su carro en una casa pequeña y de color rojo oscuro, se bajó del automóvil y le dijo:
-Ya llegamos, este es la casa de Petrona.
Ella le sonrió y le pidió que la esperara, él se quedó allí.
Tocó más de cinco veces la puerta, casi se daba por vencida hasta que toco una última vez, inmediatamente la puerta se abrió y al parecer nadie estaba presente.
La casa no tenía muebles, solo una escalera que conducía al sótano y contaba con gran cantidad de escalones, pero ella los bajo cuidadosamente, había una puerta frente al último escalón y ella al abrirla vio una gran cantidad de hombres extremadamente delgados que usaban máscaras con cuernos, estaban sentados haciendo una especie de yoga. De repente se cayó la cerradura de la puerta y produjo un sonido causante de una interrupción que hizo dirigirlos hacia ella, Úrsula con los ojos cerrados y asustados gritó:
-¡Vengo a ver a Petrona!
Inmediatamente se escuchó una voz atrás de ellos:
-Déjenla pasar.
Los hombres desaparecieron, dejando un amplio espacio con vista a un escritorio rustico y sobre el un cráneo adornado con una vela, donde estaba sentada una mujer, de apariencia muy extraña, tenía un pelo canoso y descuidado, una nariz alargada y era de contextura gruesa, sonreía con malicia diciendo:
-¿Qué deseas jovencita?
Ella camino hasta sentarse en la silla frente a ella, un poco nerviosa dijo:
-Vine a que me ayudarás a ser hermosa.
Petrona la quedo mirando y dijo:
-En mi oficio de bruja, varias de las mujeres que se han acercado a mí con ese fin, no han tenido un final feliz, pero si tú lo deseas, te será concebido, pero con una condición.
-Claro, cualquiera que sea, espero que no me impida verme bella.-Contesto Úrsula-
-El hechizo no tendrá efecto en luna llena. -Dijo Petrona-
-Solo quiero ser diferente, haz lo que debas de hacer. -Contesto-
-No te preocupes por eso, te daré una pequeña bola de cristal que cambiara a color rojo cuando la noche sea de luna llena, mientras tanto te estaré visitando para ciertos favores. –Dijo Petrona-
-¿Cuáles favores dices? –Preguntó Úrsula-
-Recuerda que ninguno de mis favores son gratuitos. –Contesto Petrona-
-Haré lo que me pidas. –Dijo Úrsula-
Petrona junto sus manos y luego las coloco sobre la cabeza de Úrsula y susurro un hechizo en latín, luego las luces parpadearon y broto del cuerpo de Úrsula un polvo de color negro que corrigió todo lo no deseado en su apariencia, convirtiéndola en una mujer bella, como ella había soñado.

Cuento: Historia de un Mítico Curandero.



Por:

Rafael Pérez Campanelli, 2013.

Cuento Ganador del I Concurso de Cuento "Escribiendo el Caribe" organizado por la Institución "El Observatorio del Caribe Colombiano", realizado el 17 de octubre del 2014.

Dedicado a:
Mi abuelo Rafael por su herencia literaria.

Mi padre Rodrigo por su gran ayuda.
Mi madre Luz por su apoyo.
Demás familiares y amigos por su motivación.
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La vida se va tejiendo a través de historias que al narrarse nos hacen retornar momentáneamente al puente del pasado, y al recordarlas la nostalgia consume tu mente para luego no solo acordarte lo vivido sino lo sentido. Por esta razón es que valdría la pena conocer una de las tantas historias que abundan por las calles de un pueblo colombiano llamado Amboria, esta aconteció en la década de los cuarenta pero se ha ido desdibujando hasta cierto punto y mi compromiso será venirles a contar.
Érase una vez un hombre llamado Martín Villa, quien se desempeñaba como curandero, pero tenía una extravagante particularidad la cual era su magnífico don sanatorio, se dice que había sanado varias personas en su vida pero por motivos económicos decidió abandonar su ciudad de origen para asentarse en Amboria, desde su llegada fue bien recibido, pues en las tierras Amborienses sus habitantes se caracterizaban por su sociabilidad y gentileza a la hora de acoger extranjeros.
Un día se le dio la oportunidad para sanar a Concepción Agudelo una dama honoraria de la localidad que padecía de un tumor en su busto, al colocar este hombre la palma de su mano en el mismo, dijo las siguientes palabras: “Mal que has de tener, no lo dejes permanecer, toma esto y lo veras desaparecer”, luego le dio en su lengua dos gotas de un misterioso recipiente que guardaba, pero los espectadores no podían creer lo visto, aquella masa en forma de esfera se iba disminuyendo poco a poco hasta llegar al punto en donde se desapareció en su totalidad, concediéndole a Concepción una gran satisfacción y por consiguiente se le dibujo en su rostro una sonrisa e igualmente le dijo con una suave voz: “Gracias”.
El suceso se dio a conocer por todo el municipio, las familias más importantes de la localidad no podían creer la noticia y buscaban varias excusas para explicar sus extraordinarias técnicas curativas e incluso sospechaban que adentro de la municipalidad se hallaba un “Brujo”, pero solo era una suposición de parte de los religiosos, se sostiene que a lo largo de ese tiempo curo a más de veinte personas en una población de doscientas treinta y ellas daban fe de sus “poderes curativos”, él podía curar toda calamidad, desde intoxicaciones a enfermedades graves, el siempre hallaba la solución.
Sin embargo detrás de su fachada laboral, escondía uno de los vicios más letales a largo plazo y quizás el más criticado de su tiempo, el alcoholismo al cual recurría cada fin de semana en su taberna preferida “Guariflé” donde pasaba gran parte con sus amigos y además de consumir licor, conocía bellas mujeres con las cuales compartía espacio en su dormitorio.
Su popularidad creció tanto en el municipio que los médicos locales empezaban a fastidiarse cuando las dolencias de sus pacientes se salían de sus manos, ellos los abandonaban y recurrían al famoso curandero, él mismo al darse cuenta del aumento de su concurrencia, decidió incrementar su tarifa lo que por consiguiente hizo enriquecer sus bolsillos llegando a convertirse en uno de los hombres más adinerados de Amboria.
Los médicos comunes no podían dejar que la medicina tradicional llegase a bancarrota y por ese motivo se organizó un complot en un establecimiento cercano a la plaza principal donde se logró ingeniar una trampa que cambiaría radicalmente la vida de Villa, teniendo en cuenta su atracción hacia las mujeres de cabellera dorada y ojos azules.
El municipio lo elogió por su increíble talento al otorgarle un reconocimiento público en una de las fiestas patronales de octubre de ahí en adelante lo llamaban “Dr. Villa”, este obtuvo la atención de pacientes y algunas solteras de la localidad puesto que la popularidad de este curandero aumentaba más y más. Villa se dirigió hacia su taberna preferida en la noche para celebrar tal honor y así hablar con sus amigos pero también deleitarse con las damas que pasaban cerca; mientras platicaba con un amigo se le cayó su recipiente de cerveza y esta se derramo señalando casualmente en dirección a una dama que iba entrando al establecimiento, se quedó estupefacto al ver su clase al caminar, su amigo le pregunto que miraba y de repente le paso lo mismo, hasta que uno de los doctores de la localidad se sentó en aquella mesa y les hablo de esa mujer, su nombre era Úrsula Mercado, una mujer conocida en Amboria por su capacidad de seducción y su bella apariencia, sin embargo el Dr. Villa no sabía que esa señora le atraía el dinero más que el calor de cualquier hombre.
Villa cayó en la red y fue atrapado por el encanto de Úrsula, la cual conoció el curandero una noche en “Guariflé”, de ahí todo empezó en una amistad y posteriormente una relación amorosa pero de seguro la más criticada en el municipio, los amigos cercanos del curandero no podían permitir que su amigo se quedara con tal mujer mal hablada y trataron de ayudar pero el Dr. Villa no lo valoro y después terminó la amistad con la mayoría de ellos como dispuso su novia, ese tipo de obras le afectaron de gran forma, por eso se mostraba muy melancólico.
Muchas veces se preguntaba en su interior si alguna vez podía ser consumidor más que productor de su talento, ya tenía lo que siempre habría querido pues estaba a punto de decidir si partía en su búsqueda de la felicidad. A Martín Villa le llegó el momento de curar a uno de los miembros de la familia más poderosa de la localidad, era un reto para su labor y no podía dejarlo pasar. Antes de visitar aquella casa fue a su hogar con el fin de seleccionar sus mágicas herramientas, entre las más importantes están: su navaja conocida por participar en grandes curaciones como la del alcalde Samuel Castellanos cual atentado estuvo a punto de arrebatar su vida, su trapo verde oscuro que utilizó para detener la hemorragia del abad Francisco Ordoñez un cura crítico del ocultismo y practicas satánicas pues fue encontrado moribundo pero sin ninguna herida, en un bosque cercano al pueblo puesto que fue víctima de un hechizo por mano de la comunidad de brujas en la zona luciferina del pueblo.
Cuando llego Martín a su casa se percató al entrar en su cuarto que Úrsula estaba acostada en la cama con un vestido provocante y en su mano sostenía un licor del cual ella había añadido una pizca de la poción temporal que adquirió de las brujas del pueblo, ella convenció al curandero de acompañarla un rato y acceder a lo ofrecido.
A continuación Martín no se sentía preparado pero fue hacía la residencia de la familia Espinosa, al llegar fue recibido con rostros de preocupación y esperanza pues se sentían preocupados por el estado de Andrés Espinosa, el hijo mayor de Juan pues padecía de una fuerte alergia a causa de una picadura de abeja en su cuello, el curandero afanado decidió utilizar su trapo y colocarlo en la hinchazón, lo cual le funcionó pero el resultado fue momentáneo, los ojos de Andrés comunicaban sus últimos minutos consciente y tristemente fueron consumidos. Fue difícil para el curandero aceptar el aspecto de muerte que tenía su paciente y todos los familiares estaban presentes, excepto el padre del mismo.
Cuando llego el momento de decirle la triste noticia a Juan, quien lo escucho con mucha atención y reaccionó de manera incrédula hacía lo que decía el curandero, este se despidió y camino bajo el cielo nocturno por los sardineles del cementerio cercano pues quedaba cerca de su casa.
Juan Espinoza no soporto su ira encubierta de tristeza y se armó junto a sus dos camaradas para asesinar a Martín, estos en un instante ingresaron a un automóvil y vieron al curandero en menos de una calle no obstante para su mala suerte este vehículo escaseó de gasolina por lo consiguiente fueron obligados a perseguirlo a pie, mientras se acercaban Villa los noto por sus fuertes pasos y reaccionó del mismo modo, corriendo.
El sardinel parecía infinito ya que habían perseguido muchas cuadras al desdichado Martín sin embargo logro perder al primero en un cruce pues este se chocó con un poste, el segundo tropezó con un hueco poco notorio y también estuvo a punto de hacer caer al Dr. Villa, pero no se percató que había un callejón sin salida y fue acorralado por Juan Espinosa, este saco un cuchillo y apuntándolo dijo lo siguiente: “¡Esto es por dejar morir a mi hijo! ¡Fraude!”, Martín cerro sus ojos porque ya había asumido su muerte, Juan lanzo su cuchillo en una dirección certera y mortal pero mágicamente el cuerpo de Martín desapareció.
Luego apareció en su hogar no obstante Úrsula se había ido, él tenía más dudas que respuestas acerca de lo sucedido, pero no había más alternativa pues debería abandonar por su bien los terrenos de Amboria. Martín buscaba la felicidad como un borracho buscaba su casa, sabe que tiene una pero no sabía dónde, por lo tanto debía dejarlo todo para tener una nueva vida, sin peligros ni preocupaciones, así pues tomo sus maletas y algunos recursos y se despidió de estas tierras fantásticas.
Mientras tanto el inconsciente Andrés agonizaba en silencio, esperaba el momento de irse del mundo sin saberlo y la familia era su única compañía, ellos sabían que dejaría de respirar y su cabeza descansaría en la almohada por siempre, pero algo sorprendió a todos, el trapo puesto en el cuello de Andrés aclaro su color verde y sano la infección e hinchazón. Los Espinosa se quedaron impresionados como también su boca al abrirse por un largo rato, sabían que eso era obra del curandero.
El pequeño Andrés se sano y su papa entro al hogar con su mirada turbada porque vio a su hijo curado, lo que posteriormente hizo que lo abrazara, Juan rompió en llanto por su equivocación y miro al cielo con un rostro agradecido, desde ese día los Espinoza no volvieron a ser los mismos.
Desde la partida del curandero Amboria se sintió incompleta, fue triste para muchos el aceptar su ida, la medicina tradicional mejoró y Úrsula murió por tomar accidentalmente de su propio veneno, sin embargo todos recordaron la época donde vino desde lejos alguien que cambiaría la historia del municipio y que se fue inexplicablemente pero dejando en su casa una nota con las siguientes palabras:
“Muchos te ven, pocos te observan. Muchos te hablan, pocos te conocen. Muchos te alivian, pocos te curan. Aprendí sobre la fealdad y la pobreza, a veces existen personas tan felices que solo tienen lagrimas y personas tan pobres que únicamente poseen dinero. Me marcho, me voy porque me siento incompleto, la felicidad la he necesitado desde el momento en que la sentí irse. Así que vive cualquier momento de felicidad como si no lo recibieras otra vez, vívelo como si fueras a morir mañana, pero antes de morir no camines por la vida sin dejar huellas por donde has ido y no te olvides de aprender, porque debes hacerlo como si vivieras por siempre”.

Microcuento: El hidroavión y la ballena.




Regina la ballena se enamoró de un hidroavión que llevaba y traía cartas a los científicos de la base Australiana. A pesar de los constantes viajes, el hidroplano no le decía nada, pero a su manera, también la amaba. José, quien era el piloto, no lo sabía, pero en el hospital unas horas después, de que un helicóptero lo rescatara de entre los pingüinos, juraba que antes de cerrar sus ojos, vio en el mar a los amantes danzando felices bajo el iceberg.

Cuento: El Extraterrestre.





Microcuento: El extraterrestre.


Dos niños se encontraban felices jugando en el patio de su casa, de repente un fuerte sonido captó su atención. Ellos salieron rápidamente para ver qué había sucedido, viendo en un vehículo desconocido a un ser extraño que usaba traje inusual. Al auxiliarlo, uno de los niños tomó con sus manos la corteza artificial del ser, en ese momento, despertó botando un liquido viscoso de un orificio rodeado de pequeños huesos. Su mirada era débil, pero parecía entender. "Hola, ¿te encuentras bien?", expresó uno de los niños. "Hola. Si, muchas gracias", replicó el ser. "¡Qué increíble!, hablas como nosotros", dijeron los niños. "Si, sabemos que existen y como hablan. Los hemos vigilado." contestó el ser. Finalmente, uno de los niños le preguntó: "Si hablas como nosotros, entonces... ¿eres un Gkah o un Ywien?". El ser respondió: "No, soy un humano".

Fábula: Las luciérnagas atrevidas.





Por: Rafael Pérez Campanelli

Hace mucho tiempo, en un lugar lejano, nacieron las luciérnagas comunes. Pronto eran gobernadas por las luciérnagas reinas, que insolitamente no sabían iluminar. Eso hizo que les prohibieran alumbrar a las demás. Hasta que una luciérnaga del montón se atrevió y su luz contagió al resto, borrando la oscuridad del lugar por un momento. Por otro lado, no todas encendieron sus luces y por miedo obedecieron a las luciérnagas reinas, apagando eternamente a las osadas. Tristemente, el país volvió a la oscuridad y aunque arrepentidas hicieron esculturas en honor a las apagadas, no pudieron verlas, porque al parecer no había quien las iluminara.

Moraleja:

Las luciérnagas comunes son ciudadanos oprimidos por las luciérnagas reinas, que son gobernantes que no aceptan el cambio, ya sea por temor o por sus incapacidades para afrontarlo, así que usan lo único a su disposición para evitarlo, su poder arbitrario, que conlleva tarde o temprano a una oscuridad, ésta puede ser superada por luciérnagas atrevidas, que osen iluminar a las luciérnagas comunes y llenar de luz el lugar, por eso a pesar de que las reinas impidan los esfuerzos de las luciérnagas comunes por hacer el cambio, siempre habrá quienes en una nueva oportunidad, logren obtenerlo, el cambio es inevitable.





sábado, 26 de noviembre de 2016

El cinematógrafo del río.

HOMENAJE A RAFAEL CAMPANELLA RODRÍGUEZ.

En 1889, un Sacerdote Italiano llegado a Cartagena, publicó un libro  sobre la vida de San Pedro Claver, santo de la iglesia Católica que vivió en la Cartagena del siglo XVII y presenció todo el sufrimiento y dolor de los negros africanos que eran hechos esclavos por portugueses y españoles; Pedro Adan Brioschi, relata en su obra muchos detalles de los negros en Cartagena.

Un siglo después, un descendiste de italianos, relata con su prosa abundante un episodio de la Cartagena del siglo XVII, fecha en la que empieza la construcción de las murallas de esta ciudad para su defensa, la historia es una novela de ficción escrita por Rafael Campanella Rodríguez, denominada la Leyenda del Caracol Dorado, interesante historia de aventura que se desarrolla entre unos negros africanos residentes en América, unos capitanes del imperio español  y los piratas que asediaban a Cartagena del Poniente.

Quien diría que para el año de 1585 en Cartagena de Indias, el Capitán Delio Lucena, fuese designado por un Gobernador apellidado Fernández de las huestes del Rey, para comandar una misión en cargo de una patrulla con el fin de capturar a los esclavos que huían en la noche por polvientos caminos para alejarse de las edificaciones construidas donde los confinaban en sus trabajos, este noble militante terminaría siendo parte de una leyenda imprevisible, traída celestialmente por las deidades de Mitongo, Mitoniza, Diosa Buena y Malamura, que rezaban desde el cerro exorbitante un rapto celoso de dos damas piel canela, develando oralmente desde la sabiduría del viejo Nicanor y la vieja Serafina, un lamentable destino para cualquiera de las afortunadas, Milca Baena elegida de raza, se unió al Oficial Blanco frente a Alura, la rosa de los vientos y Orinzo Murillo, dictado por el ritual del Cumbé al resonar de los tambores, quienes se disputaron el Caracol Dorado, reliquia sagrada que fue robada de la Casa del Culto y escondida en el Galeón San José, siendo vencedor Delio Lucena de un duelo ante Orinzo Murillo que le permitió consolidar en el vientre de Milca Baena, un líder guía del pueblo de las barracas, para llevarlos a la libertad, ante el infortunio fallecimiento de Alura.

Con esta brevedad se traduce una de las tantas obras producto de la imaginación y creatividad sin igual de Don. Rafael Arturo Campanella Rodríguez, mientras viajaba inspirado en 1940 ante la temprana independencia adquirida a los 23 años de edad, donde se vio en el deber de ejercer sus primeros labores profesionales, supervisando nacional e internacionalmente los gasoductos de la Andian National Corporation, organización petrolera cuya finalidad era mantener con excelente calidad los oleoductos que acarreaban el crudo del complejo industrial de Mamonal a Cartagena de Indias, fue en aquellas actividades cuando se hospedaba en un evocado buque cómplice de historias que era propulsado a vapor por el que se transportaba de manera fluvial desde Barranquilla hasta la Dorada por el río Magdalena, como si fuera este nominado David Arango Uribe, del cual se basó gran parte de su novela romántica del Siglo XX, Divina Ilusión, a su vez, donde tuvo la fortuna de conocer a un colega norteamericano llamado Dana Morris y este tenía un característico hobbie quizá un poco moderno para la década, le confesó que su mayor pasión era plasmar los recuerdos inolvidables de maravillosos lugares encontrados en cada una de sus actividades profesionales, Morris le mostró un dispositivo de origen alemán que podría sostener la mirada fija de los recuerdos por siempre, este aparato funcionaba de manera mecánica y abstracta, con tecnicidades poco conocidas para aficionados, Don. Rafael Campanella fungió como estudioso y logró por consiguiente, aprender velozmente para dedicarse al oficio y por deleite del arte captar con ella los paisajes soñados, no se limitó con el conocimiento práctico e inició sus estudios formales en la Academia de Ciencias y Artes en Bogotá, donde por modalidad de distancia, logró graduarse como Cineasta en 1945, para posteriormente en 1950 ser en el Caribe el primer Director de Cine en filmar junto con su gran amigo Álvaro Cepeda Samudio, películas a colores y con sonido incorporado, puesto que las enviaba por correspondencia a Alemania en los laboratorios Kodak y de allá las retornaban develadas, no fue hasta 1954 donde Colombia pudo tener la posibilidad de inaugurarse la televisión a Blanco y Negro, constituyéndose sus obras fílmicas pioneras en la calidad para ser bases relevantes en su nominación de ser una Gloria para el Cine Colombiano, para esa época abundaban películas del Oeste Americano, de genero Western, donde Vaqueros se enfrentaban a Indios Pieles Roja, protagonizadas por actores famosos como Tim McCoy, Bud Jones, Tom Mix, entre otros, ese al parecer era su género favorito, películas que posteriormente fueron dotadas de color en la Televisión Colombiana en 1979.

Sus secuencias Fílmicas más importantes, fueron filmadas en la década de los 40, 50, y 60 sobre paisajes del río Magdalena y los Carnavales de Barranquilla, que fueron enviadas por copia a sus amigos y colegas cercanos de Alemania, Italia, Francia, España y Estados Unidos, ellos al ver tan sin igual calidad de obra, le enviaron en retorno unos regalos muy apreciados, considerados por él como tesoros fílmicos, siendo estos, la Coronación de los papas, Pablo Sexto y San Juan Decimotercero, que conservaba celosamente guardadas, aunque muchos coleccionistas se le acercaban con sumas considerables para adquirirlas, el amor del arte de Don. Rafael Campanella Rodriguez era mayor al de sus necesidades o caprichos materiales, por lo cual no las vendía, para ello las ha de donar a una fundación cinematográfica.

A diferencia de otras aficiones, esta no fue fácil. Además del manejo necesario de los instrumentos fílmicos y de proyección, debía tener cuidado de su ejercicio cinematográfico, para prevenir malas experiencias, de las cuales no salió plenamente exento, en una ocasión de 1947 mientras filmaba el paisaje de Maracaibo, mientras presidía Rómulo Betancourt pasó una parada militar que lo avisto desde cierta distancia y él por la extrañeza del inocente, no considero que lo que hacía era erróneo para las leyes venezolanas, fue entonces llevado a la base militar bajo la presunta acusación de ser un espía europeo, dadas sus características caucásicas y su manejo neutral del dialecto como su abundante conocimiento del lenguaje español, de esta manera esas bellas secuencias fílmicas, fueron decomisadas por la Junta Revolucionaria de Gobierno de los Estados Unidos de Venezuela, afortunadamente este salió en liberal brevemente ya que comprobaron sus certificados de empleado supervisor de los gasoductos del A. N. C., pero le decomisaron las cintas de grabación, sin embargo no fue hasta un carnaval de 1962, cuando vivía con su hermano Alberto en la calle Obando donde filmaba las festividades, como en aquella época eran aparatos costosos, una noche entraron unos ladrones y se llevaron los instrumentos, fue días después que llego a su casa una cinta con una nota que decía: “Esto no nos sirve para comer, se la regalamos”.

Aún se conserva el proyecto de películas con la que él pasaba sus películas para distraerse, se encuentra en función y no se le ha dañado, pensó en donarlo a la Cueva, para sus talleres, la Cueva del Grupo Barranquilla, dado a que fue un asistente permanente debido a su cercana amistad con Álvaro Cepeda Samudio.

Puede afirmarse que llegó a ser el Primer Director de Cine y Tv, en presentar por Radio, algo que difícilmente antes fue hecho, mediante su telenovela radial de su autoría “Quien Mana Aquí”, un Sabinete de acto único, donde participaron tres personas: Dos hombres y una mujer, con aspectos iniciales o elementales, estos procedían a leer sus parlamentos en el guión, fue tal el agrado de los directivos radiales que fue transmitida con mucho éxito en la emisora Riomar de la Calle 31 con Cra. 42, aledaña al mercado de granos de Barranquilla, a pesar de que existen quienes desean adquirir los derechos del Sainete, él consideró que artísticamente sería más valorado si lo dona al Museo Romántico.

Como periodista, contribuyó mediante artículos y columnas de opinión sobre literatura y eventos nacionales, en Periódicos como El Heraldo, La Prensa, Nacional, Diario del Caribe, Libertad y El Espectador, se destacó como corresponsal taurino de Revistas como: “Ruedo” de Madrid y “Redondel” de México, en varias ocasiones bajo el Seudónimo de “Don Manolo”, donde desde el punto de vista periodístico redactaba artículos sobre las principales las principales festividades taurinas y su andamiaje histórico-académico, fue tan aficionado a la tauromaquia que en la década 1940 participó como torero en Turbaco, Erjona y los ruedos que celebran en Cartagena de Indias, en la Plaza de Artillería, inclusive fue uno de los pioneros en la organización y modernización de las festividades taurinas de Sabanalarga/Atlántico, municipio al cual se fue a vivir y se casó con la Dama Concepción del Socorro Medina Cepeda y tuvo tres hijos, Luz del Carmen, Rafael Antonio y Juan José, siendo hoy ellos profesionales y habientes de hogares formados, él tuvo la oportunidad de ser Alcalde de la municipalidad en 1971, donde impulsó en un breve mandato, obras que actualmente son reconocidas y de gran utilidad para dicho terruño, la principal de ellas fue la adquisición de terreno y adecuación de planos para la construcción del Polideportivo  “Villa Olímpica” de Sabanalarga, ubicada en la actual Avenida Clemente Salazar, quien fue un reconocido senador conservador del municipio cercano a la familia de su señora que lo nominó para su satisfactoria gestión territorial, esta obra fue realizada con el objetivo de que existiera un lugar deportivo donde se realizaran actividades que por ser dadas al aire libre corrían infantes el peligro de ser impactados por vehículos pesados de transporte que se conducían en la época, como también entre sus otras obras destacadas se encuentran: un mercado, un colegio, la primera piedra de la estación municipal de policía, fundador de una empresa de transporte intermunicipal que hoy en día se llama “Cootransa”, como también hizo el Gran Carnaval de Sabanalarga del siglo XX, donde su propuesta revolucionó la festividad carnavalera en el municipio, debido a que era una celebración sectorizada en el teatro central donde solo acudían los ciudadanos acaudalados de la época, él como pionero desde su iniciativa logró sacar la festividad del teatro a las calles y así permitir que también la gente popular pudiera disfrutar de lo que solo los pudientes tenían acceso,  además de ello, trajo comparsas exclusivas de Barranquilla, en adición a la presentación de reinas departamentales participantes del reinado de belleza nacional y Miss Venezuela Jeannette Donzella Sánchez en compañía de su comitiva y del Cónsul de Venezuela, entre otras, de todas estas afirmaciones existen registros fotográficos y documentales que lo comprueban.

Luego de su etapa ejecutiva, se dedicó a escribir obras de literatura que poco a poco se han venido publicado en el presente siglo, cultivo su vida familiar e ilustró a sus nietos de tal manera que encontraran interés por las obras cinematográficas y el arte de contar historias fruto de la imaginación y la creatividad consanguínea, esperando encontrar en ellos a quien heredara su lumen literario, alguno que no conocía con certeza pero a quien dedicaba constantemente en sus cuentos, relatos, poemas, poesías y novelas.

Finalmente, de esta forma se destaca la vida y obra de quien a pesar de las dificultades, nunca se dio por vencido en su afán por buscar la manera de hacer arte, con la cual propendió plasmar con tinta escrita y cinematográfica, memorias del Caribe Latinoamericano, un hombre que vivió con prudencia, razón y sentimiento cada una de sus experiencias, dándole a Colombia y al mundo, una contribución original, incuestionable y reconocible al arte, un hombre que me resumió su vida aquella vez que acudí a él para que me ayudara a escribir un poema, y me dijo: “A la mar fui por naranja, cosa que la mar no tiene, metí la mano y la esperanza me mantiene”.



RAFAEL ALEJANDRO PÉREZ CAMPANELLI.



"Dibujo que le hicieron por ser un periodista taurino, su seudónimo era Don Manolo"

"El Alcalde Rafael Campanella Rodríguez, bajando las escaleras de la Alcaldía Municipal".
"Rafael Campanella Rodríguez de joven"
"Rafael Campanella Rodríguez en visita a Bogotá para sus estudios de cineasta".
       "Póster de su vida y obra, gracias al CEDAC, Cinemáteca del Caribe, Ministerio de Cultura y al Mg. Alfredo Sabbagh".
 "Un ser humano admirable, te extrañamos tanto"


Su esposa, Concepción del Socorro Medina Cepeda, con quien tuvo una hermosa familia.

"Así como fue de buen ejecutivo, buen cineasta, buen periodista, buen alcalde, fue un gran abuelo, como nieto siempre lo tendré en mi corazón y me sentiré orgulloso por llevar con orgullo y honor su más grande legado en mí, el nombre..."



 "Papi Rafa, siempre lo quisiste y soñaste, hoy es una realidad, ojalá estuvieras vivo para ver este homenaje, no te preocupes, cuando volvamos a vernos, te contaré lo hermoso que fue..."

martes, 12 de mayo de 2015

The Impact of the Graffiti in the Society.

Acording to what I see in some images and some countries, i consider that the graffiti's have a true role in the society, not only as an art role such as nice paintings or style letters, but as an opinion role, ¿What do people think about some important topic?, the artists (because they are) use this tool to communicate some ideas that the people have of something, like the politics, the religion, the war or the peace, etc. So in my judgement, Argentina have the best graffitis in their walls and the best way of use them as a communication tool, they are free not just to paint, but to express.