viernes, 2 de agosto de 2019

Poema: Mi Luciérnaga Neón




Autor: R. P. Campanelli





Habita dentro de mi,
Una luciérnaga neón,
Atrapada en un caparazón,
Pura, tímida y luminosa,


No puedo liberarla,
Porque corre peligro,
Debo seguir ocultándola,
Hasta que todos duerman.


¿Qué quieres luciérnaga?
¿Delatar tus colores?
¿Ser usada y sobornada?
¿Perder tu arte emocional?


En esas noches,
Danza en la oscuridad,
Cincelando de ensueño,
Disfrutando su libertad.


Iluminando el lugar,
De colores especiales,
Que si admiras un rato,
Te pierdes en su belleza.


A su paso espontáneo,
Reproduce voces, palabras,
Recreando ilusiones fugaces,
Figuras resplandecientes.


Aquella vez la desprotegí,
Ante ojos efímeros,
Que despreciaron su encanto,
Y tenue regresó a mi abrigo.


Le prometí resguardarla,
Entre píldoras y licores,
Entre silencios y soledad,
 no la puedan apagar.

Entonces, ahí dentro,
Dice cosas muy bonitas,
Soy feliz a su lado,
Manteniendo nuestro trato.

Al salir posa sobre el agua,
Como estelas en el mar,
Y conmueve a cualquiera,
Yo no me conmuevo,

Te conmueves tu?




domingo, 14 de octubre de 2018

Poema XVI: Manifesto Existencial



Autor: Rafael Pérez Campanelli



Veinte veces toqué un timbre,
En cada cuarto iluminado,
Sin saber qué luz alumbre,
Solo ver y estar enterado.

¿Cuántas manos he estrechado?
¿Cuántas manos me han dado?
¿Cuántos corazones me han latido?
¿Cuántas veces el corazón ha perdido?

La vida son las heridas,
Lecciones del azar,
Que esperan ser aprendidas,
Sin poder regresar.

La amistad es la meta,
Los secretos se respetan,
La traición se beta,
Las promesas se concretan.

Juego de primeras impresiones,
Un engaño que yo safo,
Imposible para conocer intenciones,
Cual juzgar un final desde el primer párrafo.

Lo que se arranca no florece,
Simplemente se marchita,
Con mentiras no se crece,
Son fuego para dinamita.

El amor es enemigo del egoismo,
Tanto que algunos se confunden,
Piensan que son lo mismo.

La esperanza no se pierde,
Y quien la pierde está perdido,
Vale más levantarse del pasto verde,
Que quien se resigna a estar vencido.

viernes, 12 de octubre de 2018

Poema XV: Hace cuánto



Autor: Rafael P. Campanelli




¿Hace cuánto,
Despiertas sin buenos días,
Te abrazan sin pasión,
Te tocan sin huellas?

¿Hace cuánto,
Vives resignada al veneno,
Por su sabor a chocolate?

¿Hace cuánto,
Pierde colores el paisaje,
Retumba en silencio la conciencia,
Bombea lágrimas tu corazón?

¿Hace cuánto,
Te arrepientes,
Abandonas tus pertenencias,
Y te vengas de otros?

¿Quién eres
Sobre tu almohada,
En la madrugada,
Cuando desciende la temperatura,
Abunda el espacio,
Y te preguntas, dónde está?

¿Quién eres
Cuando reniegas tu fortuna,
La misma que brilló,
Al taparte los ojos,
Para no fastidiar tu suerte?

¿Para qué,
Arriendas tu autoestima,
Si no cumplen el contrato,
Ni te pagan lo que mereces?

¿Para qué,
Entre los sospechosos,
Acusas al inocente,
De crímenes inciertos,
Pero no lo absuelves,
Por ser el culpable de valorarte?

Ya quisiera,
Que fuera un déjà vu,
Y resucitar los alientos respirados,
Para navegar en la corriente del caudal,
Con mejor rumbo que el navegado.

Amargamente lamento,
No revivir minutos fulminados,
Resuelto me conformo con,
Abrazar fuerte tu recuerdo,
Y emocionado por tu fantasma,
Decirle esas palabras que aquella vez,
Nos dijimos...


Te quiero.

lunes, 20 de agosto de 2018

Poema V: Pensamiento



Por: Rafael Pérez Campanelli


Pienso,
Como cada noche,
En hacer algo,
Para que poses tu mirada,
A través de mis ojos.

Pienso,
Atrevidamente,
Conocer tus sueños,
Y así dejarte,
En dulce insomnio.

Pienso,
Detenidamente,
Robarme la inspiración,
De tus delicadas manos,
Y hacer una obra de arte.

Pienso,
Gloriosamente,
En hacerte mía,
Lejos de la carne,
Cerca de tu alma.

Pienso,
Desenfrenadamente,
Saludarte al despertar,
Hacerte reír en el ocaso,
Y despedirme al anochecer.

Pienso,
Ambiciosamente,
En vestirte de blanco,
Y recorrer una pasarela,
Repleta de personas,
Viéndonos juntos,
Lanzándonos arroz.

Pienso,
Tristemente,
En algún día,
Primero o después,
Para siempre,
Despedirme de ti.

Pienso,
En el ahora,
Y planeo,
Cada uno,
De mis movimientos,
Para hacerlo realidad.

Mucho gusto,
Esa es mi estrategia,
Y este soy yo,
El amor de tu vida.

sábado, 7 de julio de 2018

Chica de los sueños









Cada noche,
Vivo una pasión,
A ojos cerrados,
Das play a la canción.

Al instante,
Te puedo conocer,
Pero confunde,
No alcanzo a saber,

Si al abrazarme en el parque,
Y dejarme risueño,
Eres real porque,
Eres un sueño.

Chica,
No me canso de escuchar,
Nuestra canción,
Donde salimos a bailar.

Chica,
Gracias a tí,
No estoy solo,
Soy feliz.

Chica,
¿Donde estás?,
Me he levantado,
No te encuentro acá.

Chica,
Ya lo sé,
Deja y me duermo,
Para volverte a ver.

Tranquila chica,
Algún día,
En verdad,
No sé cómo,
Aquí estarás.







jueves, 5 de julio de 2018

Te soñé



Estas últimas noches,
Eran las mismas,
Tan monótonas,
Tan amargas.

Pero anoche,
Todo cambió,
Fue diferente,
Incomparable.

Dejó de ser un lapso cualquiera,
De cerrar y abrir los ojos,
Sin dulces intermedios,
Sin imágenes inmortales.

Fue sublime,
Y no te contaré,
Porque yo,
También quiero,
Que algún día me sueñes.

Porque sé que tú,
Tanto como yo,
Una vez me veas,
No vas a querer,
Despertar.

lunes, 11 de junio de 2018

Poema: En Silencio




Por: Rafael Pérez Campanelli




Dicen que los mejores sueños,
Se recrean en la mente,
De los mudos invidentes,
Y son tan increíbles que no pueden,
Ser contados a la gente,
Para solo vivirlos personalmente.

Dicen que el viento de la mañana,
Es un rocío de buena suerte,
Que se derrama cuando despiertes,
Para que te vaya bien cada día.

Dicen que estamos predestinados,
Que tu mano encaja en la mía,
Como si fuera la parte final,
De nuestro rompecabezas.

Dicen que el tiempo sufre de envidia,
Que cuando estamos juntos se acelera,
Que en tu ausencia se demora,
Y funciona según,
Nuestros parámetros de distancia.

Dicen que sonreír es la mejor terapia,
Que reir es la mejor medicina,
Pero lo creo en otro sentido,
Verte reir y sonreir,
Tus abrazos sentir,
Son la mejor cura y tratamiento,
De dolores próximos e inexistentes,
De felicidad incierta y ausente.

Dicen que Dios creó el amor,
Para que entendamos,
Cuanto nos quiere,
Sin importar que no lo queramos.

Dicen que eres la soberbia y libertinaje,
Yo creo que te envidian,
Yo creo que no te conocen,
Yo creo que eres la mezcla perfecta,
De la dignidad y pasión.

Dicen que no crees en los hombres,
Que los tachas,
De utilitaristas y charlatanes,
Que no crees otros cuentos,
Mi muñeca rota.

Dicen que te descargas eléctricamente,
Antes de bañarte,
Y honras al tiempo extenso,
Con el llanto impotente.

Dicen que no conoces de temperatura,
Que por sentimientos eres fría,
Por capricho eres caliente,
Y desaciertos medidos hacen tu camino andado.

Dicen que ningún hombre cuerdo,
Debería depositar esperanza en tí,
Dicen que puedes destrozar,
Y disfrutas el carcomer.

Dicen que te sueño como mudo invidente,
Que contemplo verte sonreír,
Que le ruego te rocíe el albor,
Que le temo al tiempo impredecible,
Que poco a poco entiendo a Dios,
Que soy conductor eléctrico,
Que no soy comerciante ni termómetro,
Que me falta tu pieza del rompecabezas,
Que soy diferente,
Que soy de hechos no de cuentos,
Que de poeta, enamorado y loco,
Tengo de todo un poco.

Dicen que sin decirte palabras,
Y en lo secreto,
Sufro como los que de verdad aman,
Como los que quieren en silencio,
Como quien te lleva en el alma,
Como si fueras un dulce sueño.

Dicen que bendigo cada hora,
En la que vienes a mis recuerdos,
Cuando me siento solo en mi cuarto,
Y en la oscuridad intimidante,
Sin mirarte yo te veo.

Dicen que sigo en ese viaje incensante,
Que vivo en mis pensamientos,
Que es inescapable,
Que me sigue a cada momento,
Y cuando me alcanza,
Me grita que te quiero.

La gente dice muchas cosas, pero
Digo que aunque por más tiempo,
Que luche y lo niegue,
Dicen que solo así,
Poco a poco comprendo,
Que tu me has enseñado,
A quererte desde lejos,
Con mis ojos,
Con mi alma,
Sin decirte,
Y en silencio.